X-ALHAURÍN: SIN PROYECTO PARA ALHAURÍN
Pasado algo más de un año de mandato de X-Alhaurín, el Ayuntamiento está en una situación de estancamiento, sin iniciativas y sin proyecto de futuro. En definitiva, un proyecto agotado. Tras la dimisión de Juan Martín, tras el intento de moción de censura abortado por el acuerdo entre el PP y Martín Serón, Antonia Ledesma y su equipo se hacen cargo del Ayuntamiento. Han bastado estos meses para demostrar su nula capacidad para gobernar en minoría y que el diálogo y la negociación no va con ellos. Lejos de ello, el autoritarismo y la prepotencia adquiridas tras años con mayoría absoluta les impide actuar de otra forma.
Vivimos en una parálisis total, sin iniciativas más allá de la organización de eventos y fiestas. Creen que gobernar es organizar “noches en blanco” (en vela para los muchos vecinos que las sufren) conciertos en plena calle y algún que otro partido amistoso de baloncesto. Por otro lado, los proyectos que se ejecutan vienen de presupuestos anteriores. Mientras tanto los problemas se agolpan. Problemas como la elaboración definitiva del PGOU, la racionalización de la plantilla, el vacío legal de la Televisión Local, la creación de una verdadera bolsa de trabajo, las comunicaciones y la regulación del tráfico en determinadas zonas, la limpieza de las calles, la recogida de basura tanto en el pueblo como en el campo, etc.
Pero incluso la organización del propio Equipo de Gobierno muestra este agotamiento. ¿Qué sentido tiene la última remodelación si no reconocer el fracaso de gestión de dos áreas implicadas con diferentes conflictos? Ambos concejales han demostrado que no son capaces de bregar y negociar con los trabajadores si no es desde la imposición y la fuerza. ¡Qué poco tiempo le ha durado a la alcaldesa esa confianza que con tanto ahínco expresó en el pleno en el que la oposición pedía las explicaciones y reprobó el comportamiento de Jesús Rueda, concejal de Seguridad!
Por otro lado, la redistribución de las competencias es incoherente y manifiesta que los concejales y concejalas son piezas de un puzzle sin sentido que se mueven sin que se note nada, porque no sirve de mucho. ¿Qué papel puede desempeñar, por ejemplo, la concejala de Cultura en la elaboración de los Presupuestos al margen de la de Hacienda?
En definitiva, un Equipo que es prueba no ya de la ineficacia, sino de que sus cargos y sus sueldos tienen una finalidad política sin que ni los conocimientos y la experiencia sirvan de nada. Menos mal que detrás hay solvencia suficiente de los técnicos que nos sacarán del atolladero. Y mientras a lucir palmito en los protocolos y eventos varios.

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