domingo, 23 de octubre de 2016

X-ALHAURÍN: SIN PROYECTO PARA ALHAURÍN


Pasado algo más de un año de mandato de X-Alhaurín, el Ayuntamiento está en una situación de estancamiento, sin iniciativas y sin proyecto de futuro. En definitiva,  un proyecto agotado. Tras la dimisión de Juan Martín, tras el intento de moción de censura abortado por el acuerdo entre el PP y Martín Serón, Antonia Ledesma y su equipo se hacen cargo del Ayuntamiento. Han bastado estos meses para demostrar su nula capacidad para gobernar en minoría y que  el diálogo y la negociación no va con ellos. Lejos de ello, el autoritarismo y la prepotencia adquiridas tras años  con mayoría absoluta les impide actuar de otra forma.
EL POZO NEGRO DE EMPLEO Y PERSONAL


En este mismo boletín ya hemos analizado la política de contrataciones de nuestro ayuntamiento. Dicha valoración es, evidentemente, política. Sin embargo, no nace ni de la animadversión hacia el Equipo de Gobierno, ni porque somos o estamos en la oposición. Lo hacemos porque, además de tener una visión completamente distinta del modelo instaurado, hemos tenido acceso a la documentación en la que los técnicos del Ayuntamiento hacen constar que las cosas no se están haciendo bien.
Y las cosas no se están haciendo bien de forma generalizada puesto que ya el mismo convenio laboral de 2009 sin revisar desde entonces. Así se dice que dicho convenio está aprobado “con carácter urgente y sin informe de Intervención” que modifica el catálogo de puestos de trabajo, así como conceptos y cuantías nuevas en el complemento de productividad. Las deficiencias son tales que en las conclusiones del informe se afirma:
LAS CONTRATACIONES DEL  AYUNTAMIENTO FOMENTAN EL ENCHUFISMO

La política de contrataciones de nuestro Ayuntamiento ha supuesto durante todos estos años de gobierno primero de Juan Martín y ahora de Antonia Ledesma un auténtico ejemplo de utilización política, de retorcimiento de la legalidad vigente con el único fin de tejer una red clientelar sustentada a base de contrataciones completamente discrecionales (a dedo) y sin cumplir los principios básicos legales.
En múltiples ocasiones hemos denunciado esto. Hemos señalado los casos más escandalosos que, sin duda, demuestran que las puertas giratorias están en nuestro pueblo perfectamente engrasadas. Así desde hace años denunciamos los múltiples casos de concejales del PP que al abandonar sus cargos políticos han encontrado acomodo como trabajadores en el Ayuntamiento sin ningún otro requisito y sin que ninguna otra persona pudiese optar por ocupar ese mismo puesto de trabajo pues no existió el proceso de selección, y si lo hubo estaba diseñado igual que un sastre confecciona un traje a medida. Lo mismo ha ocurrido con miembros de las listas electorales o familiares de éstos. Pasado un tiempo prudencial, más o menos el necesario para que la gente se olvidase de las caras, algunos eran colocados en el Ayuntamiento como compensación al esfuerzo realizado.  Y cuando no, eran familiares directos de los mismos concejales o del propio alcalde. Esta situación de enchufismo y de clientelismo político corroe a nuestro Ayuntamiento.
LA ALCALDESA Y SU EQUIPO SE ENFRENTAN A LA POLICÍA LOCAL


Los últimos acontecimientos políticos acaecidos en nuestro pueblo durante los últimos meses muestran una realidad bastante preocupante.

Uno de los problemas que contribuyen a lo que decimos es el conflicto existente entre el colectivo de la Policía Local –o al menos buena parte del mismo- y el Equipo de Gobierno. Este conflicto es, ante todo, un conflicto laboral, pero que de una manera muy peligrosa está siendo utilizado por los miembros del Equipo de Gobierno para desacreditar y poner en duda la labor de la misma Policía.