viernes, 18 de marzo de 2016

Relato de una renuncia anunciada

Las negociaciones comenzaron después de las elecciones municipales, más concretamente durante la feria. La gente preguntaba esperanzada sobre la posibilidad de un cambio de gobierno.
Las semanas previas al Pleno de Constitución del Ayuntamiento, fueron frenéticas. Mantuvimos reuniones entre nosotros, con nuestros militantes, con nuestras organizaciones y volvíamos a reunirnos y a poner en común lo que habíamos sacado en claro. Pero pasaban los días y las opciones cada vez eran más limitadas, hasta que al final fueron nulas.
Después del Pleno de Constitución, seguimos, habíamos alcanzando acuerdos importantes para realizar cambios en la gestión municipal y ahora teníamos más tiempo, aunque sabíamos que la aprobación de los Presupuestos Municipales sería un hito importante.

Después de que Paco Torres (PP) obtuviera una remuneración mensual en el pleno de octubre, parecía obvio que votaría que sí a todo. Pero no fue así. A los presupuestos votó dos veces en contra. Entonces ¿qué?
Por nuestra parte, nos prestamos a hablar con el equipo de gobierno para intentar negociar y que los presupuestos salieran adelante con nuestra abstención. Sin embargo, nuestras propuestas no fueron tenidas en cuenta. No les interesaba nuestro voto, sino el del PP. Ambos jugaban a ganar una batalla que iba más allá. Hoy ya sabemos cuál era.
En esta coyuntura, las negociaciones para alcanzar un acuerdo para una moción de censura, se intensificaron. Pasamos de hablar y comentar, a sentarnos y negociar.
Las bases programáticas las teníamos desde el mes de junio, así que empezamos a hablar de ellas y ver si seguían vigentes:
- Pluralidad e imparcialidad en los medios de comunicación locales. 
 - Transparencia y rotación en la bolsa de empleo público.
 - Publicidad y concurrencia competitiva en las contrataciones públicas.
 - Igualdad de oportunidades.
 - Dignidad y respeto, etc,
Propuestas dirigidas a un cambio y una regeneración política y social para Alhaurín.
Fuimos concretando propuestas en urbanismo, en medio ambiente, en temas presupuestarios, en temas de impuestos, en viviendas de protección oficial, en eliminación de barreras arquitectónicas, en obras, sobre el desarrollo económico y el centro histórico,... para finalmente volver a acordarnos del necesario cambio y la regeneración, del cambio en el clima de convivencia, del respeto a lo diferente y de la dignidad de las personas.
Propuestas las había del Partido Socialista, de Alternativa Alhaurina, del Partido Popular y de Izquierda Unida. Todos sabíamos que tendríamos que negociar mucho, que tendríamos que estar en contacto permanente y trabajar duro para, juntos, sacar adelante el Ayuntamiento afrontando cambios importantes. El acuerdo que habíamos alcanzado iba más allá de las siglas y de los intereses personales de cada uno, más allá de lo ideológico. Sabíamos que la tarea no era fácil, pero el objetivo nos parecía más importante.
Muchos fueron los encuentros a cuatro, muchas horas sentados alrededor de una mesa tomando decisiones sobre qué hacer, cómo hacerlo, cuándo y quién. Cuando todo estuvo cerrado y todos nos levantamos de la mesa decididos a sacar adelante la moción de censura, el Partido Popular se quitó la careta y mostró cuál era su verdadero objetivo. Una hora después de esta última reunión, ¡Sorpresa¡ El Alcalde anunciaba públicamente su renuncia. Nada de regeneración, ni de cambio, el único objetivo del PP era desnudar a un muñeco para vestir a otro. Y así quedó patente desde ese preciso momento.
No hicieron falta más reuniones. El itinerario a seguir era claro, Juan Martín presentaba su renuncia, pero primero el PP debía aprobar los Presupuestos y asegurar la alcaldía a su segunda de a bordo, Antonia Jesús Ledesma. Y como todos pudimos ver, así fue.



No hay comentarios:

Publicar un comentario