Ya
sabemos que en muchas ocasiones tras cualquier herencia puede haber
sorpresas. Lo que no nos imaginábamos era que en
el caso de la de Juan Martín éstas llegarían tan pronto
y relacionadas, precisamente, con la gestión económica de la que
tanto presumía.
Aún
recordamos sus discursos de despedida con su lágrimas y soflamas, y
ya tenemos sobre la mesa un plan de ajuste para los próximos
años. Dicho plan es consecuencia del incumplimiento de
lo que se denomina la “regla de gasto”, que, evitando
tecnicismo de economistas, se resumen de manera muy sencilla: en el
año 2015 el Ayuntamiento gastó mucho más de lo que tenía
permitido por ley. Concretamente, según el informe del Interventor
Municipal, frente a los 15.000.000 € permitidos para ese
ejercicio el gasto se disparó en 2.300.000 euros.
La
diferencia viene por un lado por la forma en que, año
tras año, se vienen elaborando, y liquidando, los presupuestos
municipales de forma que parte de los gastos de un ejercicio se
pagan al año siguiente con la consiguiente merma del presupueste
vigente. Esta práctica, denunciada reiteradamente por Izquierda
Unida, merma la capacidad de gasto del Ayuntamiento, obliga a
utilizar partidas que en un principio estaban destinadas para el año
en curso y, sobretodo, hace que los presupuestos no sean más que
un papel que lo aguanta todo, pero que están muy lejos de
reflejar la verdadera realidad de la economía del municipio.
La
otra causa del aumento del gasto, sin duda, es el hecho de que 2015
fuese un año electoral. Ahora, analizando este Plan de
Ajuste, sabemos cómo se va a pagar la campaña electoral que
X-Alhaurín realizó durante los últimos meses del mandato
anterior. Ahora comprobamos que las prisas por inaugurar obras,
arreglar rotondas y cubrir de finas capas de asfalto algunas de las
calles del pueblo tenían un precio que vamos a pagar entre todos..
Por
tanto, este Plan de Ajuste demuestra que no solo teníamos razón
cuando todos los años denunciábamos la forma que se elaboraban los
presupuestos sino que esa defensa de una gestión económica
brillante y efectiva que el Equipo de Gobierno era mera propaganda.
Pero
siendo importante las causas, lo son más algunas de las medidas que
el Equipo de Gobierno recoge en su Plan de Ajuste para los próximos
años. Entre estas medidas resaltan algunas que vienen a reconocer
la deficiente gestión económica que se ha venido realizando durante
años y en la que no ha primado, precisamente, ni el control del
gasto y el objetivo del ahorro.
Así,
por ejemplo, señala que durante la duración del Plan las obras que
se realicen se harán por administración, es decir, por personal
propio con -y son palabras
textuales de la propia alcaldesa- el consiguiente ahorro
para el Ayuntamiento.
Consideramos que esta afirmación es muy grave, pues está
reconociendo que durante todos años el Ayuntamiento ha realizado
obras a través de empresas externas que han supuesto un gasto extra.
Y habrá, por tanto, que
preguntarse: ¿Cuánto
dinero se habría ahorrado el Ayuntamiento
y que en la mayoría de los casos ha beneficiado a las mismas
empresas en eso que se
denomina capitalismo de amiguetes?
¿Cuántas de estas obras
no son más un pago de favores?.
Por otro lado, el Equipo de Gobierno indica una serie de medidas
encaminadas a mejorar la eficacia en el control de gastos generales y
en los servicios como telefonía, electricidad, etc. En este caso, la
duda que surge es: ¿Hasta ahora no ha existido ese control? ¿No
ha sido la primera preocupación de los gobernantes de nuestro pueblo
controlar el gasto del dinero de todos los vecinos y conseguir la
mayor eficacia?
En
definitiva, demasiadas dudas. O quizás, demasiadas certezas que
demuestran que esa magnífica gestión
no era tal y sí una simple, pero machacona, campaña publicitaria.





