IZQUIERDA UNIDA SE ABSTIENE EN LA VOTACIÓN DE LA
ORDENANZA SOBRE SEGURIDAD, SALUBRIDAD Y HABITABILIDAD DE LAS CONSTRUCCIONES EN
EL RÚSTICO
Esta
ordenanza regula las condiciones mínimas para que las viviendas legales fuera
de ordenación y asimiladas a legales fuera de ordenación puedan certificar unas
condiciones mínimas con el fin de poder acceder a determinados servicios. Este procedimiento no legaliza este tipo de
construcciones.
Izquierda
Unida se abstuvo pues considera que la ordenanza está incompleta y porque en
uno de sus puntos introduce la obligación de que las viviendas tengan un acceso
de al menos 3 metros de ancho que no corresponde con la realidad de muchas
fincas de nuestro pueblo.
Igualmente,
planteó la necesidad de aclarar la distinción entre instalaciones con uso
residencial con aquellas que se recogen como de recreo.
Después de la promulgación de la
legislación autonómica en lo referente a las construcciones ilegales en el
rústico, la ley andaluza establece dos tipos de viviendas dentro de la
categoría de fuera de ordenación: las legales fuera de ordenación y las
asimiladas a legales fuera de ordenación. En ambos casos, los propietarios de
estas viviendas tendrán que obtener una serie de certificados técnicos y
administrativos que lo justifiquen.
Entre esos certificados que el
propietario tiene obtener está el de
seguridad, salubridad y habitabilidad. Para ello, el Ayuntamiento ha elaborado
una ordenanza con las condiciones mínimas que deben cumplirse en estos
aspectos. El contenido de la ordenanza es casi calcado a lo establecido en el
decreto de la Junta de Andalucía, excepto en el apartado de la acceso a las
instalaciones que establece que éste deberá tener como mínimo 3 metros
cuadrados y estar en perfecta condiciones de asfaltado.
Para Izquierda Unida, este
añadido a lo establecido en la legislación autonómica producirá una gran
cantidad de problemas en muchas fincas de nuestro pueblo. Conociendo la
estructura del rústico en nuestro pueblo somos conscientes de que muchos propietarios
han conseguido el acceso a sus fincas a través de las fincas vecinas, con
acuerdos o con compra y venta de terrenos. Igualmente, muchos de estos accesos
no llegan a los tres metros de ancho y por tanto obligaría a estos vecinos a
ensancharlos con los problemas que esto les acarrearía. Por ello, pedimos que
no se fijase este ancho pues para muchos vecinos sería prácticamente imposible
cumplirlos. A esta reclamación el Equipo de Gobierno, en palabras del portavoz
Diego Navas, insinuó que la oposición no conocía la realidad del pueblo y que
no tienen constancia de este problema en ninguno de los expedientes.
Por otro lado, reclamamos que se
aclarara la distinción entre construcciones de uso residencial permanente y las
que se denominan de recreo. Ante nuestra petición el equipo de Gobierno no
accedió a que se aclarara esta distinción. Simplemente expuso que se
establecían unas condiciones mínimas para este tipo de instalaciones.
OFICINA DE PRENSA DE IZQUIERDA UNIDA DE ALHAURÍN EL GRANDE
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